El hombre linterna ilumina nuestros corazones en La Casa del Loco
Nosotros que ya pintamos canas (auqnue lo disimulemos) hemos llegado a un punto en que es dificil tocarnos esa fibra sensible que nos hace saltar esa lagrimilla fácil que todos tenemos y nos teletransporta a esas tardes de pan con chocolate.
Una sala abarrotada, caras familiares en el escenario (es lo que tiene la “tele”) y unos primeros acordes de guitarra que mira por donde nos resultan extrañamente familiares, redactor y fotógrafo nos miramos sorprendidos y nos dejamos llevar al son de “Dragones y Mazmorras”, poco a poco retomamos la compostura, estamos aquí para trabajar… pero resulta tan difícil cuando ves que tocan “La Bola de Cristal”:
Y de ahí pasamos a Oliver y Benji, cazafantasmas y tantas otras canciones que nunca hubiésemos pensado escuchar en un concierto, y mucho menos acompañadas de guitarras eléctricas, bajo, saxo y batería… en definitiva uno de esos conciertos buenos para los oídos y mejores para el corazón, porque la gente no paró de bailar, y porque el de aquellos que todavía recordamos esas series con cariño se ha sentido rejuvenecer, aunque solo sea por una noche.
